
La pregunta que algunos se hacen y de igual manera yo ¿Por qué ganó el rechazo? la respuesta de mi especial punto de vista contiene tres puntos esenciales.
Primero, la participación de la mayoría del padrón electoral 80% aproximadamente, con voto obligatorio dirían algunos, y aquí coincido con aquellos que, este debe ser “un deber obligado de dar su opinión a través de las urnas”.
Segundo, el texto redactado más parecía un programa de gobierno que una constitución, diríamos en forma caballaresca que perdió el norte y,
Tercero, en que todos los habitantes de esta nación de chilenos todos, deben estar de acuerdo por mayoría de 2/3 en cada uno de sus articulados, pero con constitucionalistas representativos de verdad no elegidos con escaños reservados y representantes con minorías, debido esto último, fundamentalmente a la mala forma de elección.
Ahora bien, quiero señalar que siempre he sido contrario a una nueva constitución de la forma que se llevó a cabo, siempre sostuve que los cambios que deberían hacerse si son necesarios debe ser el parlamento el indicado para ello, como lo han hecho hasta el día de hoy y no habríamos tenido esta pérdida enorme de recursos tirados a la basura y esta división de chilenos
Por otro lado, soy de aquellos que respetan los acuerdos firmados y con mayor razón las leyes, además, La Constitución Política de Chile Artículo 142. Del Plebiscito Constitucional, señala en el último párrafo lo siguiente: “Si la cuestión planteada al electorado en el plebiscito ratificatorio fuere rechazada, continuará vigente la presente Constitución”.
Los actuales políticos de centro no saben qué hacer y quieren borrar con el codo lo que escribieron con tinta china, de ahí viene el arreglo de los 3/5, los de la Izquierda dura siguen en las calles destruyendo y presionando para comenzar todo de nuevo y la derecha dura no quiere hacer nada excepto algunos cambios necesarios.
He sostenido y sigo sosteniendo que el centro político de izquierda y derecha desapareció con el estallido social de octubre de 2019. No entendieron nada y siguen sin entender. Hoy en día quienes disputan el cetro político son los extremos, teniendo mucho cuidado que esta situación desencadene en una guerra civil. Sin ser alarmista es cosa de leer la historia universal de las guerras civiles como comienzan y en Chile tenemos varias.
Martin Luther King decía algo así:“no les tengo miedo a los que vociferan y protestan porque ya los conozco, a los que les tengo terror son aquellos que guardan silencio”. Señores políticos dedíquense a solucionar los problemas que nos afectan para eso se les paga y por último si quieren una nueva constitución preguntemos a la gente con un plebiscito.
Jaime Quijada Meza
Vecino de Maipú
Maipú, 12 de Septiembre de 2022